Escapada por Marruecos

Introducción. 
Escapada a Marruecos, la hicimos en una semana en Noviembre 2016.

Después de tantos años viajando me parecía una vergüenza que todavía no había tocado África.
Pero, ya había llegado el momento de empezar a explorar el gran continente africano.
Ya que mucha gente me había hablado muy bien de Marruecos me pareció un buen inicio empezar por allí.


No hace falta ningún visado para entrar a Marruecos.
Llegamos a la ciudad roja, Marrakech. Aquí nos quedamos unos días y aprovechamos para visitar el Valle de Ourika una excursión muy fácil de hacer saliendo de Marrakech.
Una de la idea que me fascinaba era ir al desierto y pasar por lo menos una noche en las grandes dunas de arena. Con una excursión desde Marrakech pasamos tres días recorriendo el interior de Marruecos hasta llegar a las dunas del desierto de Mezouga, casi a la frontera con Algeria.
El país me sorprendió por su diversidad, me imaginaba un país de tierra seca, calor y polvo, pero me encontré con valles verdes, frío, ríos e incluso grandes lagos cerca del desierto. 

Conseguimos hacer lo propuesto y pasarlo muy bien.



Shakar Marruecos


Hacia el Desierto de Merzouga, Marruecos

Etapa 3 
La última excursión del viaje la contratamos en Marrakech, se trataba de ir 3 días hacia el Desierto de Merzouga y pasar una noche en una tienda Berebere, una Jaima. 


Después de mirar varias agencias por las calles de Marrakech finalmente encontramos una que nos hizo un buen precio. Tres días de viaje, una noche en un hotel y una en una Jaima en el desierto, desayuno y cena incluida lo conseguimos por 650 MAD (aprox. 60€) cada uno. El grupo era de 17 personas y nosotros conseguimos el precio más barato. Hay que decir que en la primera agencia a la que fuimos a preguntar empezó el regateo pidiendo el doble de lo que luego pagamos en otra.
Salimos muy temprano por la mañana, los primeros dos días teníamos que recorrer aproximadamente 800 kilómetros parando en varios puntos de interés, y el último día se trataba de volver a Marrakech de un tirón,,, un total de 11 horas de Minivan.


El Primer día…
Cruzamos las montañas del Atlas, el tiempo estaba frío, estaba medio soleado…
Las cimas de las montañas estaban nevadas, debido a las fuertes lluvias de los días anteriores.
El punto más alto que cruzamos fue a 2300 metros.



La parte del Atlas que cruzamos me pareció bastante verde,,, aunque había muchas zonas de rocas áridas. El aire estaba bastante frío. De vez en cuando hacíamos paradas,,, muy estudiadas para que los lugareños nos pudieran vender los cristales de cuarzos del Atlas.
Por lo visto muchos son “falsos”, o sea, con colores artificiales,,, una forma para intentar reconocer el engaño es mojar las piedras, si se va el color,,, ya sabes!!!!


La primera parada importante la hicimos en Ksar Ait-Ben-Haddou.
Un Ksar es básicamente una antigua construcción Berebere tipo castillo con pueblo en su interior. Este Ksar es del siglo once y me pareció increíble.



Es un lugar donde rodaron muchas películas y una de las últimas producciones importantes fue Game of Thrones.
El Ksar Ait-Ben-Haddou está básicamente construido en adobe y las fachadas de las casas están decoradas con motivos arabescos cincelados en ellas.



La visita la hicimos con un guía contratado para la excursión que nos explicó el lugar.
Hoy en día en el Ksar viven solo una diez familias y lo usan básicamente como lugar de venta para los turistas y lo alquilan como escenario para las películas.
El Ksar Ait-Ben-Haddou me pareció un lugar precioso y una visita que no se puede evitar si pasas por estas zonas.



Justo al salir del pueblo empezó a llover muy fuerte,,, nos fuimos a almorzar,,, y la lluvia nos acompañó prácticamente el resto del día.
Después de almorzar nos dirigimos hacia Ouarzazate,,, aquí paramos para ver el museo del cine,,, pero ya que a nadie le interesaba ir nos marchamos y seguimos el camino.



Siguiente destino el Valle de las Rosas,,, aunque no pudimos ver mucho porque estaba lloviendo y oscureciendo,,, en invierno anochece antes…
Sobre las 18.00h llegamos al primer hotel donde íbamos a pasar la noche,,, hacía mucho frío y llovía.
Después de la cena,,, a dormir que al día siguiente el despertador era a las 6.00 de la mañana.

Segundo día…
Desayuno y en marcha hacia la Garganta de Todra, pero primero paramos en una cooperativa Berebere, aquí se unió nuestro nuevo guía del día. Nos llevó en la casa donde nos enseñaron como hacían las alfombras,,, y obviamente intentaron vender…



Terminada la visita a la casa nos fuimos hacia la Garganta de Todra. Fue un paseo de una hora ida y vuelta por una carretera que atravesaba la garganta. En el centro corría un río lleno de agua. Las paredes rocosas eran muy altas y se usan para escalar.



Después del paseo en la garganta dejamos al guía y nos dirigimos a almorzar. El problema de estas excursiones  es que se paran donde hay solo un restaurante y, o comes allí, o no comes,,, además en general la comida no es muy buena y los precios son para turistas con menú a 10€ o más.


Después de almorzar nos encaminamos hacia el desierto de Mezouga, allí teníamos que subir a un camello para llegar a nuestro campamento Berebere.
Durante el recorrido los paisajes fueron cambiando y la tierra se hizo cada vez más árida, habíamos pasado por zonas muy verdes y con mucha agua, pero ya el terreno era un desierto de tierra dura y piedras.




Poco a poco empezamos a ver las altas Dunas color rojizo del Desierto de Mezouga
Llegamos al lugar donde nos esperaban un guía y sus camellos,,, eran las 16.00h.


Preparamos nuestro pequeño equipaje para pasar la noche en el desierto en una jaima Berebere.
Subimos a los camellos y nos adentramos como una caravana de nómadas en las altas dunas de arena…



La luz era muy bonita, la idea era llegar al campamento para ver el atardecer.


Como serpientes que siguen un camino imaginario nos deslizamos sobre la cresta de las dunas.



Llegamos cerca del campamento, desmontamos de los camellos y nos fuimos a las jaimas.
Era un circulo de tienda, una donde se cenaba y las otras donde nos quedábamos a dormir.


Lo bueno fue que parecían de verdad y no preparadas para un turista que quiere estar en el desierto con todas sus comodidades. En el interior de la jaima había una serie de colchones tirados en el suelo, con mantas para el frío. No había luces,,, el baño era una pequeña tienda apartada del campamento con un agujero y el lugar de cocina era otra tienda siempre apartada del campo.


Obviamente no había agua, solo había la que tenías que haberte llevado.
Dejadas las cosas nos encaminamos por los alrededores para ver el atardecer.
Y por nuestra sorpresa empezó a acercarse una tormenta… en el horizonte las nubes se hacían cada vez más negras,,, mientras el cielo se teñía de rojo por el atardecer.



Se empezaron a ver rayos y escuchar truenos… Las columnas de agua que se veían se tiñeron también de rojo. La tormenta se estaba acercando rápidamente…
Volvimos a las tiendas y fuimos a cenar,,, eran las 18.30h y ya era de noche. Durante la cena empezó a llover.



Hay que decir que la comida fue una de las mejores de estos días de excursión, simple, pero sabrosa.
Después de cenar empezó la fiesta con música Berebere,,, con tambores y cantos.
Nos acostamos temprano, al día siguiente el despertador era a las 5.30h.
El aire estaba muy frío, tuvimos que dormir vestidos y con un par de mantas.
Por la noche me deserté y salí a dar un paseo,,, el cielo estaba completamente despejado y se veían las estrellas… Una imagen increíble,,, la vía láctea,,, las miles de estrellas,,, y una estrella fugaz enorme cruzó el cielo con toda su calma…


Tercer día…
Nos despertamos a las 5.30h,,, montamos en los camellos y nos encaminamos hacia el pueblo.
Durante el camino vimos nacer el sol.
Me gustó más el camino de ida,,, por su colores y luz.


Una vez llegados al pueblo, desayunamos y subimos al minivan…
Empezaba el camino de vuelta,,, más de 700 kilómetros de un tirón… Tardamos 11 horas en volver a Marrakech.
El día estaba soleado, aunque el aire estaba frío. Los paisajes fueron cambiando,,, valles verdes,,, desierto,,, rocas,,, montañas con nieve.



Y finalmente llegamos a Marrakech.
La excursión me gustó, el precio que conseguimos estaba bien por todo lo que hicimos…
Pero me quedé con las ganas de estar más en el desierto, hubiera saltado parte del recorrido para estar un día y dos noches en el desierto.
Una vez en Marrakech pasamos un último día para luego volver.
Desde el Ryad conseguimos un taxi para el aeropuerto por 100 MAD (aprox.9,4€).

Excursión al Valle de Ourika, Marruecos

Etapa 2
Una excursión fácil y económica para hacer desde Marrakech es visitar el Valle de Ourika. Todas las agencias suelen venderte la excursión y el precio de partida es de 200 MAD, pero no pudimos conseguirla por menos de 150 MAD (aprox. 13,75€).
Salimos por la mañana sobre las 9.30h en un Minivan con 8 personas.


Ourika está aproximadamente a poco más de una hora de Marrakech. Obviamente una de las paradas de turno fue visitar una cooperativa de aceite de Argan, un aceite del árbol del Argan, muy parecido al Olivo, con con muchas propiedades para la piel y también se usa para cocinar.
Después de la visita que duró al final una hora nos movimos hacia el valle.


El Valle de Ourika es un valle verde y el río que lo atraviesa, cuando pasamos nosotros estaba muy caudaloso. El día anterior había llovido mucho en Marrakech y en los alrededores. Además se veían las montañas del Atlas, nevadas.



La temperatura en el valle era bastante agradable, aunque más bien fresquita. Lo recorrimos hasta llegar al punto donde empezaba el camino para llegar a la cascada. El recorrido es de una media hora, pero debido a las lluvias del día anterior las rocas estaban mojadas y bastante resbaladizas, cosa que nos hizo tardar más de lo previsto. Había incluso puntos donde tuvimos que cruzar el río que bajaba de las cascadas por piedras precarias. 



A lo largo del camino había puestos de venta de artesanía local. 


Llegamos a la cascada más grande y por lo visto más arriba de ésta, había seis más pequeñas. Nos quedamos una horita arriba y luego volvimos a bajar. El paseo fue bonito e interesante.


Una vez llegados abajo ya tocaba la hora del almuerzo y el guía nos llevó al restaurante que quería él, lejos de otros,,, con un menú fijo a precio exorbitante, 120 MAD (aprox. 11€), después de quejarme y decirle que no quería comer allí, me rebajaron el menú a 90 MAD… Al final nos quedamos para no tener más problemas…


Terminado el almuerzo empezamos la vuelta a Marrakech, pero antes paramos en una casa Bereber. Era una construcción de adobe,,, aunque era otra turistada, me pareció una casa bonita, curiosa. 



No se si realmente los Bereberes viven de esta manera, pero el interior me resultó acogedor y cálido.
Después de la visita a la casa Bereber volvimos al caos de Marrakech.


Al siguiente día empezaba el tour de 3 días hasta llegar a las dunas del desierto de Merzouga.